
ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE HUMANIDADES AMBIENTALES
No hay cambio ambiental sin comprensión social ni perspectiva histórica
Las humanidades ambientales
Entendemos las humanidades ambientales como un enfoque transdisciplinar que analiza cómo sociedades y naturalezas se configuran mutuamente a lo largo del tiempo. Partimos de la idea que los territorios no son realidades neutras ni estáticas, sino construcciones históricas atravesadas por relaciones de poder, valores, memorias, conflictos y dinámicas de colaboración.
Desde la AeHA nos distanciamos de enfoques que incorporan lo «humano» de forma marginal o subordinada a modelos tecno-ecológicos. Sostenemos que la gestión ambiental no puede reducirse al conocimiento biofísico del medio, ni a soluciones tecnocientíficas. Requiere revisar críticamente las certezas dominantes que invisibilizan otras miradas igualmente legítimas.
Las humanidades ambientales aportan así herramientas para cuestionar interpretaciones únicas, hacer visibles saberes y experiencias contextualizadas en el espacio-tiempo y comprender los territorios como espacios de interdependencias sociales, materiales y simbólicas en permanente transformación.
Lo visible y lo invisible

Las visiones que idealizan la naturaleza como un espacio puro, armónico y ajeno a la historia tienden a ocultar cuestiones fundamentales: quién define los problemas ambientales, desde qué posiciones y en beneficio de quién. Estas narrativas suelen ir acompañadas de la ficción de una armonía social perdida, que despolitiza los conflictos y naturaliza las decisiones técnicas.
La naturaleza no es neutra ni exterior a la sociedad. Es un espacio atravesado por relaciones sociales, económicas y políticas, donde se producen desigualdades, tensiones, acuerdos y también formas de cooperación.
Invisibilizar estas dimensiones dificulta una gestión ambiental eficaz y justa, especialmente cuando se imponen intervenciones en nombre de una “naturaleza” abstracta que silencia saberes, experiencias y usos locales.
Las colaboraciones territoriales no son espontáneas ni armónicas: son situadas, negociadas y a menudo frágiles. Solo haciendo visibles las interdependencias, los conflictos y las asimetrías de poder es posible crear las condiciones para dinámicas de cooperación duraderas y para una gestión ambiental verdaderamente compartida.

Quiénes somos
La AeHA reúne a profesionales e investigadores que trabajan desde la integración de saberes para comprender y afrontar los retos ambientales. Nuestro propósito es crear puentes entre disciplinas, territorios, comunidades, personas expertas y responsables de la gestión ambiental. Impulsamos iniciativas que conectan ciencia, sociedad y medio natural a través del diálogo, la mediación y la reflexión crítica, asumiendo la complejidad y la diversidad de nuestra relación con el medio natural sin simplificarla ni ocultarla.
Defendemos el valor de las humanidades ambientales —historia, geografía, sociología, antropología, ciencias políticas, filosofía, literatura y artes— en diálogo estrecho con las ciencias naturales y la ingeniería, como herramientas indispensables para repensar cómo queremos habitar el mundo.
Creamos comunidad, conocimiento y cambio
Nos situamos en la intersección entre cultura, sociedad y medio ambiente. Creemos en la fuerza de la reflexión compartida para afrontar los desafíos del presente y abrir nuevas posibilidades de acción. Si sientes la necesidad de un espacio donde intercambiar ideas, conectar iniciativas y darles mayor alcance, la AeHA quiere ser ese lugar. Sabemos que somos muchas las personas interesadas en estas cuestiones aunque a menudo estemos aisladas o dispersas. Por eso, ofrecemos una plataforma de encuentro para reconocernos, encontrarnos y trabajar juntos.
La AeHA es miembro del International Consortium of Environmental History Organizations (ICEHO).
Nuestras actividades
Nos dirigimos a instituciones públicas y privadas que buscan un enfoque más complejo y humano de la gestión ambiental.
De nuestros fundadores

Ana González Besteiro, Presidenta
Trabajando como bióloga ambiental siempre sentí un vacío difícil de nombrar. Un vacío nacido de las incoherencias que percibía entre la gestión ambiental y las realidades observadas en los territorios. Me resultaba imposible aceptar la idea -tan extendida en los círculos científicos y naturalistas que frecuentaba- que las poblaciones actuaran casi por maldad contra su propio entorno natural. También me generaba escepticismo escuchar, una y otra vez, recomendaciones ambientales que, aun bien intencionadas, sabía que acabarían quedándose en papel mojado.
En esta búsqueda por comprender qué faltaba, me encontré con las humanidades ambientales. Y ese encuentro luminoso me permitió integrar en mis proyectos la exploración de lo invisible: los vínculos profundos de las personas con los lugares, las representaciones sociales, los discursos que revelan y los que silencian y las metodologías cualitativas que se acercan más a las vidas reales. Incorporar estos nuevos enfoques y herramientas metodológicas a mi trabajo aportó coherencia y profundidad a aspectos que hasta entonces habían quedado insuficientemente abordados.

Alberto Celis Pozuelo, Secretario
Como historiador ambiental y geógrafo, me sitúo en el cruce entre la historia de la ciencia y la historia del medio ambiente. Parto de una idea fundamental: el medio ambiente no es una realidad única ni inmutable, sino el resultado histórico de distintas formas de conocimiento, de gobierno y de intervención sobre los espacios terrestres y acuáticos. A lo largo del tiempo, la ciencia y las instituciones han definido y transformado diferentes “naturalezas”, en función de contextos sociales, políticos y económicos concretos.
Creo que las decisiones sobre la tierra, el agua y los recursos naturales han dado lugar a paisajes y ecosistemas diversos, así como a formas también diversas de habitar los espacios terrestres y acuáticos. En regiones como el Mediterráneo, estas transformaciones han sido especialmente intensas, debido a la superposición histórica de proyectos políticos, intereses económicos y saberes científicos. Estos procesos han tenido además una dimensión internacional, marcada por la competencia entre Estados y proyectos de expansión por el control de espacios, recursos y conocimientos.

Carmen Sánchez Gutiérrez, Tesorera
Soy geógrafa y guía en un parque nacional español, con más de 30 años de experiencia en educación ambiental y en la interpretación del patrimonio en espacios naturales protegidos. Mi trabajo combina la divulgación y la investigación sobre humedales y patrimonio cultural hidráulico, destacando cómo la comprensión del entorno y de su historia contribuye a la sostenibilidad, al conocimiento ambiental y a la participación ciudadana, pilares de las humanidades ambientales.
Apasionada por el patrimonio local, la ornitología y la espeleología, aplico una perspectiva de género en mi labor, promoviendo la igualdad y visibilizando los impactos de los conflictos por el agua. Como activista medioambiental, defiendo la ciencia ciudadana como herramienta transformadora y como vía para generar conciencia sobre la gestión de los recursos hídricos y la conservación del patrimonio natural y cultural.
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