
ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE HUMANIDADES AMBIENTALES
LÍNEAS DE ACCIÓN
CUSTODIA DEL TERRITORIO
Creemos que custodiar un territorio implica escuchar sus múltiples voces: los saberes locales, las experiencias de quienes lo habitan y las distintas formas de entender la naturaleza. Por eso, cada acuerdo de custodia del territorio que firmamos es más que un compromiso de conservación: es una alianza basada en el diálogo, la corresponsabilidad y la integración de conocimientos y relaciones pasadas y actuales entre las personas y la naturaleza. Estos acuerdos expresan nuestra manera de trabajar y nuestro propósito: promover una gestión ambiental más humana, eficaz y conectada con las realidades sociales y culturales de cada lugar.
En julio de 2025, la AeHA ha firmado un acuerdo de Custodia del Territorio en la finca La Duquesa, en la Zona Periférica de Protección del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real, Castilla La Mancha).
ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS
Los Espacios Naturales Protegidos son territorios de acción prioritarios, donde la conservación se entrelaza de manera inseparable con las realidades del medio rural, profundamente afectado por procesos de despoblación y repoblación. En algunas zonas, la disminución de la población no debe legitimar enfoques de conservación basados únicamente en conocimientos expertos, invisibilizando los saberes locales y las prácticas históricas que han configurado estos paisajes.
Nuestros proyectos parten del trabajo sobre el terreno, junto a las poblaciones rurales, gestores y equipos técnicos, para comprender cómo se viven y se gestionan estos territorios en un contexto de cambio profundo. Desde las humanidades ambientales, impulsamos iniciativas de mediación, análisis socio-histórico y acompañamiento en procesos participativos que reconozcan la pluralidad de conocimientos, refuercen vínculos con el territorio y contribuyan a formas de conservación socialmente arraigadas, justas y sostenibles a largo plazo.
TAPIZ DE VOCABLOS
En refranes, frases hechas, coplas y expresiones cotidianas se conserva una parte esencial de la sabiduría de las poblaciones rurales. Diversas iniciativas han recopilado estos tapices de vocablos en territorios donde la relación entre las personas y el medio ambiente ha sido históricamente intensa, como ocurre en muchas Reservas de la Biosfera. Sin embargo, con frecuencia estas recopilaciones quedan fijadas como archivos del pasado y pierden su vínculo con los territorios vividos.
Más allá de conservar, proponemos activar este patrimonio inmaterial y mostrar cómo ese conocimiento acumulado —capa sobre capa, como un tapiz— sigue presente hoy en las prácticas, los discursos y las relaciones que las poblaciones rurales mantienen con su entorno. La oralidad, la toponimia y las formas de nombrar ríos, montes o fuentes remiten a concepciones del territorio transmitidas de generación en generación y revelan una relación íntima y situada con el medio, incluso cuando aluden a prácticas ya desaparecidas.
Dar coherencia a este material, hacerlo dialogar e interpelar tanto a quienes conservan vínculos con el mundo rural como a quienes se han alejado de él, permite activar el tapiz de vocablos como herramienta de reflexión colectiva. No para alimentar la nostalgia, sino para reconocer que ese conocimiento sigue vivo y operando en nuestra manera de habitar y comprender los territorios.